¿Te acuerdas cuando podías sonreír?
Es fácil de imitar, pero difícil de fingir.
No es lo mismo, no lo es.
Apenas ayer era una persona. Hoy, soy otra.
¿Mejor? ¿Peor? No lo sé con certeza; pero, todo esto dará un giro en mi vida.
Apenas ayer sonreirás, Ahora estás y no estás; apenas reías, crecías y jugabas.
y ahora ¿Qué?...
Sólo duermes, ya tranquila y sin dolor, y yo aún sin poder entenderlo. No lo veo aún, no siento que te hallas ido, creo que sigues aquí y no sé si eso sea sano.
No te lloro como debo hacerlo, no estoy contigo como debo hacerlo; aún no.
¿Qué voy hacer mañana?
Me despediré de ti y quizás lloré mucho, no lo sé aún. Tengo un corazón muy extraño.
No sé de muchas cosas – o tal vez no las quiero entender.
Sé que voy a extrañarte, en algún lugar y en algún momento: Me veré buscando en tu cama durmiendo, o en el suelo jugando. Y justo ahora me veo buscándote riendo, gritando y quitándote los calcetines.
Cuando sepa que te fuiste me arrepentiré de tantas cosas, de no buscarte, de no llórate; de cada uno de estos malos pensamientos que me invaden ahora mismo. Y de no poder ayudarte sabiendo que no podía hacer nada.
Te extrañaré en su momento, y te recordaré con amor y gracia.
- Serás siempre lo que fuiste y no lo que ahora eres, serás lo que pudiste ser y lo que tuviste.
¡Te extrañaré tanto en un momento!
Lamento no sentir tanto en este instante.
Espero me perdones Esmeralda.
A.L.