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lunes, 13 de abril de 2009

Noches de Cocktail *




Ahí estaba yo: cruzando el camino de piedra, pasando por una hermosa fuente de cristalina agua y una pared adornada con bambú; me revolcaba con toda la crema y nata de Oaxaca… bueno, eso era lo que pensaba…

Después de despertarme soy un año más viejo que ayer… -bueno, es un milagro llegar a los 21 con este estilo de vida como el mío- , muchas fiestas, muchos tragos, mucho sexo sin compromiso y aventuras con gente de otro país. Recibí los clásicos: “¡Feliz cumpleaños! Ya eres un año mas viejo”, “Te debemos tu pastel”… etc. Para mi no es que un día más, común y corriente; no tengo ningún plan mas que el tirarme en la cama a recordar mi miserable vida jugando Pokemón Diamante mientras como una enorme bolsa de Chips. ¡Ohhh! Pero no, eso no debía ser así dijo mi cerebro –hoy es un gran día “una hermosa noche”; salgamos, tomemos un poco de tragos y desvelémonos, hoy somos un año mas jóvenes y mas hermosos- a lo que mi razón llego a una deducción –es mas conveniente tener una papa horneada en ves de este cerebro- lamentablemente soy de esos que no escuchan a la razón y me atreví a salir este día.

Un desfile de moda y una afther party, una muy buena opción para pasármela en mi cumpleaños; comencé a seleccionar mi ropa para esta pequeña noche: miles y miles de prendas, todas completamente iguales, opte por lo clásico de una noche elegante, divertida y ardiente: un saco de pana, una camisa clara y unos jeans ajustados con unos converse negros-bueno, en realidad es lo único que no ah sido roído por las ratas.-

Estaba sexy, elegante, alivianado, y fashion; todo en un solo momento, esperando el microbús en la parada de mi casa -¡¿Ya viste?! ¡Qué sexy!- las chicas pensaban en su mente cuando me veían caminar a tomar mi asiento; mi barba espesa y bien dibujada seria el perfecto imán para esta noche, una noche que seria solo para mí, ¡Yo, yo, yoo!
… bueno, lamentablemente por estar caminando despacio para que el viento golpeara mi hermoso rostro y me diera efecto de príncipe, hizo que me perdiera la pasarela dejándome parado en la puerta cerrada, rasgándola como gato hambriento; -tranquilo, tranquilo, guarda la compostura, hoy eres mas de lo normal; vallamos a tomar una bebida dulce y unos clásicos totopos de la región, aderezados con un poco de queso fundido.- mientras pasaba el tiempo para que dejaran de brillar dentro del edificio, yo esperaba a que fuera mi hora de brillar; (una hora y media después) la cera en el cabello se había caído, el polvo se pego a mi saco y mi cara de desesperado marcaba la clara diferencia entre yo y las personas que a comparación de mi, levitaban entre sus Gucci y Prada; pero no me importo (no todo el tiempo) ahí estaba yo cruzando el camino de piedra, pasando por una hermosa fuente de cristalina agua y una pared adornada con bambú; me revolcaba con toda la crema y nata de Oaxaca… bueno, eso era lo que pensaba.

¿No, nos hemos sentido alguna vez como si fuéramos el centro de atención de las personas; como si la gente mirara cada paso que das, como si sonrieran al verte? Sería genial serlo… y más si no tuvieras que ser tu el que se resbaló y callo en un charco de agua enfrente de toda la crema de Oaxaca… -¡Joven permítame ayudarlo!- una mano me dijo mientras deseaba que tuviera una conmoción y cayera en estado de coma por al menos el resto de la noche; pero no fue así, solo tuve el privilegio de ser el idiota en resbalarse –espero y no me arrepienta mas de lo que ya estoy- decía mi cerebro mientras mi cuerpo se paralizaba al ver que mi razón había llegado a una conclusión… y… ¿Con quien vengo? –Esta bien, esta bien, no había pensado en eso que, en una noche tan hermosa, con chicos y chicas con rostros de ángeles y cuerpos de demonios promiscuos debí de haber invitado a alguien… … … (Suspiro digo, bostezo)… … … les ahorrare parte de mi vergüenza de estar 45 minutos sentados en una sillón blanco completamente solo e iré al grano después de haber conocido a cuatro solteronas que llegarían a mi lugar esperando correrme. -¿Y estas esperando a alguien?- dijo una de ellas –Sí, solo que se le hiso tarde- ¡Bahh! Solo es una pequeña mentira no pasara más, al menos ya no estoy solo y podre divertirme en esta “hermosa noche”; no pasaron más de 20 minutos antes de cagarla otra vez enfrente de todos, una vez más: quise tomar una copa de coctail de la charola del mesero, derramándola en su camisa y en las pernas de una chica -¡Lo siento, Lo siento!- pensé en decir eso, pero solo me escurrí entre los gritos de la chica con mi copa de cóctel. –Es “una hermosa noche, una hermosa noche” circulemos Ángel, conozcamos a la crema de Oaxaca… Umm a esos chicos los conozco; y a esa, fue mi profesora; y esa, mi compañera de bachillerato… ahí esta esa chica rara que cacaraquea… - dado el caso que no hay nada interesante para ver ni oler, terminé mi copa y fui al baño a refrescarme… “hermosa noche, hermosa noche, hoy son 21 años, 21 hermosos años de un hermoso chico”.

Parecía que un chico se dirigía a la salida, dando golpes con sus zapatos húmedos, con la boca orzada por haber probado sushi por primera vez; parecía que decía -¡¿Cómo carajo pueden comer esto los chinos?!- sus cabellos mojados, un poco de papel higiénico en su mano, y el rostro más patético que se podía discernir entre la gente finísima que circulaba la fiesta mas elegante y divertida de Oaxaca. Ese era yo, si quedó una duda –Joven ¿se va?- … -Ehh, si, es que tengo otra fiesta y no puedo quedarme- Salí por la puerta de piedra, la pared de bambú, y elegante fuete restregándome en mis dientes -¡Hermosa noche, hermosa noche… mis pelotas!-

Al día siguiente en la primera plana de un periódico: “Hermosa noche para todos los que estuvieron presentes en la fiesta del desfile de modas… un lavabo del baño exploto, al parecer algún imbécil estaba bailando dentro del baño”.

1 comentario:

edd laliux dijo...

me encanto volver a recordar lo que se siente la primera vez que te enamoras